Reactivar la España vaciada: sostenibilidad social, creatividad territorial y el poder de imaginar futuro.

En estos últimos días he sentido que muchas piezas empezaban a encajar.

La docuserie HOPE (RTVE), el documental Muga, la jornada post-COP30 organizada por Generación Clima y el anuncio del MITECO sobre nuevas ayudas para proyectos contra la despoblación han actuado como un catalizador.

De repente, todo apuntaba hacia la misma dirección:

👉 necesitamos reimaginar el territorio

👉 necesitamos proyectos que cuiden a las personas

👉 y necesitamos creatividad estratégica para construir futuros habitables

Como psicóloga y estudiante de economía circular, sostenibilidad y ESG, llevo meses viendo cómo estas dos miradas convergen en algo que me atraviesa profundamente: la revitalización de la España vaciada.

Y, como alcañizana, no puedo evitar sentirlo en primera persona.

Este post es el inicio de una hoja de ruta que seguiré desarrollando.

Un intento de poner palabras a lo que ayer empecé a compartir:

que la despoblación no es solo un reto demográfico, sino social, emocional, ecológico y político.

Y que la regeneración de los territorios depende tanto de infraestructuras como de vínculos.


1. La despoblación: un fenómeno complejo que exige mirada multidimensional

A nivel académico, la despoblación en España se explica desde múltiples frentes: envejecimiento, baja natalidad, falta de oportunidades, distancia a grandes ciudades, cierre de servicios, migración juvenil, desigualdad, pérdida de tejido comunitario (Pontones-Rosa et al., 2021; Pulpón & Cañizares, 2020; Almá-Sabater et al., 2021).

Pero una cosa es entender los factores…

y otra muy distinta es ver sus efectos en el día a día.

La despoblación no solo vacía pueblos:

🕳️ vacía vínculos

🕳️ vacía servicios

🕳️ vacía oportunidades

🕳️ vacía futuro

Y como muestran los estudios, sus impactos son claros:

  • abandono de viviendas y equipamientos
  • deterioro del tejido social
  • aumento de la soledad no deseada
  • menor acceso a sanidad, educación y cultura
  • polarización política y desafección institucional
  • tensiones ambientales (reforestación acelerada o intensificación agrícola)

Pero hay un dato que deberíamos subrayar:

👉 la inmigración internacional ha frenado la despoblación en numerosos casos, aunque de manera desigual (Pulpón & Cañizares, 2020).

Esto nos recuerda algo obvio que a veces incomoda:

la diversidad cultural es un motor de revitalización, no una amenaza.


2. La sostenibilidad social: la dimensión que mueve todo lo demás

Estos últimos días, hablando con varias personas en LinkedIn, surgió una frase que quiero traer aquí porque creo que lo resume bien:

No podemos salvar el planeta descuidando a las personas.

La sostenibilidad social no es la “S” simpática del ESG.

Es la infraestructura invisible que sostiene cualquier proyecto territorial:

  • sin cohesión, no hay comunidad
  • sin comunidad, no hay economía local
  • sin economía local, no hay fijación de población
  • sin fijación de población, no hay futuro para el territorio

Lo social no es un añadido:

es el cimiento.

Por eso, abordar la despoblación requiere integrar psicología social, participación ciudadana, modelos de gobernanza, justicia territorial y vínculos intergeneracionales.

Tanto como requiere transición energética, economía circular o agricultura regenerativa.


3. Creatividad estratégica: el ingrediente que HOPE nos recuerda

En la docuserie HOPE aparece constantemente una idea que atraviesa todo el relato:

👉 el futuro se construye desde la creatividad, no desde el cumplimiento mínimo.

Proyectos valientes, alianzas inesperadas, innovación social, nuevas formas de participación, experimentación comunitaria…

Todos nacen de la misma pregunta:

¿y si pudiéramos hacerlo de otra manera?

La sostenibilidad técnica ya sabemos cómo desarrollarla.

Pero la sostenibilidad humana requiere imaginación, narrativa, cultura y visión.

Lo técnico puede marcar límites.

Lo creativo abre caminos.

Y me atrevo a decir que, sin creatividad, la España vaciada seguirá siendo tratada como un problema.

Con creatividad, puede convertirse en una oportunidad histórica para:

  • activar economías circulares locales
  • atraer talento remoto y emprendedor
  • generar empleo verde y comunitario
  • recuperar edificios y convertirlos en espacios culturales o de innovación
  • acoger población migrante y crear tejidos diversos
  • diseñar formación adaptada a los empleos del futuro
  • impulsar energías comunitarias y soberanía energética

No se trata solo de frenar la despoblación.

Se trata de construir territorios donde la vida sea posible, digna y próspera.


4. ¿Por dónde empezamos? Una hoja de ruta inicial

Aquí una primera propuesta que desarrollaré más adelante:

1. Diagnóstico realista y participativo

No solo datos demográficos:

vínculos, necesidades, deseos, narrativas locales, expectativas de futuro.

2. Infraestructura emocional y social

Facilitar espacios de encuentro, cohesión y pertenencia.

3. Economía regenerativa y empleo de futuro

Economía circular, emprendimiento local, empleo verde, innovación rural.

4. Vivienda digna y accesible

Rehabilitación, incentivos y colaboración público-privada.

5. Movilidad, conectividad y servicios esenciales

Sin acceso no hay igualdad de oportunidades.

6. Impulso a la diversidad cultural

La presencia migrante no es un síntoma: es parte de la solución.

7. Espacios para la creatividad territorial

Laboratorios rurales de innovación social, cultural y económica.

8. Alianzas vivas

Ayuntamientos + asociaciones + ciudadanía + empresas + universidad.


5. Conclusión: la España vaciada no está vacía

Lo que más me ha enseñado esta semana es esto:

👉 La despoblación es un síntoma.

La falta de proyecto territorial es la causa.

Y ese proyecto no vendrá solo de la normativa.

Vendrá de las personas que deciden que sus pueblos merecen futuro.

De quienes están dispuestos a crear, a imaginar y a tejer comunidad.

La España vaciada no está vacía.

Está esperando que volvamos a mirarla con ambición, creatividad y cuidado.

Y ese es, a partir de ahora, el lugar desde el que quiero trabajar.


Con cuidado y con estrategia,

Nerea Liarte

Cuidar también es estrategia

Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad & ESG