Hoy no quería escribir un artículo al uso.
No quería desarrollar una idea, ni analizar una tendencia, ni ordenar un concepto.
Hoy solo quería dar las gracias.
Gracias a todas las personas que, en algún momento de este año, habéis pasado por este espacio.
A quienes habéis leído una entrada entera.
A quienes habéis llegado desde LinkedIn.
A quienes habéis compartido un texto.
A quienes habéis vuelto.
Cuando empecé a escribir en Cuidar también es estrategia, no sabía muy bien qué forma iba a tomar todo esto.
Solo sabía que necesitaba un lugar donde pensar con calma, desarrollar ideas y dar espacio a ciertas conversaciones que a veces, en otros formatos, quedan demasiado comprimidas.
Este blog nació así: como un lugar para explorar la sostenibilidad social, la cultura organizacional, el impacto humano y todo eso que muchas veces intuimos, pero no siempre nombramos.
Y, con el tiempo, también se ha convertido en otra cosa:
en una forma de encontrarme con personas que están mirando en direcciones parecidas.
Eso, sinceramente, me sigue pareciendo muy especial.
Porque escribir tiene algo extraño: una escribe muchas veces sola, sin saber muy bien quién estará al otro lado. Y aun así, de alguna manera, se va tejiendo una conversación.
Una conversación hecha de lecturas, de resonancias, de mensajes, de silencios compartidos y de personas que deciden quedarse.
Por eso hoy solo quería decir esto:
mil gracias por leerme.
Gracias por dedicar tiempo, que es de las cosas más valiosas que tenemos, a estas palabras, a estas ideas y a este proyecto que sigue creciendo, cambiando y buscándose a sí mismo.
Gracias por estar aquí, aunque sea de vez en cuando.
Gracias por acompañar este proceso.
Gracias por hacer que escribir tenga sentido.
Con cuidado y con estrategia,
Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad Social & ESG
