Cuando el autocuidado se convierte en otra forma de exigencia.
En las últimas semanas no dejo de verlos.
Mensajes que, a primera vista, parecen motivadores, incluso bienintencionados.
“Si quieres ser creativo, muévete todos los días.”
“Si de verdad quieres crecer, deja Netflix y escucha podcasts productivos.”
“El éxito es disciplina diaria.”
“Trabaja duro ahora para vivir bien después.”
Y sin embargo… algo chirría.
No porque el movimiento, el aprendizaje o la disciplina sean malos en sí.
Sino porque estos mensajes, tal como se formulan, no liberan: aprietan.
Se cuelan en nuestro día a día como consejos maravillosos, pero muchas veces activan las mismas heridas culturales de siempre, solo que con un lenguaje más bonito.
Y ahí está el peligro.
Cuando el problema no es el mensaje, sino el sistema que lo sostiene
Vivimos en una cultura profundamente atravesada por la idea de rendimiento.
Una cultura que nos ha enseñado —de forma explícita o sutil— que:
- Descansar hay que ganárselo
- Parar es sospechoso
- El valor personal va ligado a la productividad
- El cuerpo es un instrumento, no un territorio que escuchar
En este contexto, cualquier mensaje que diga “haz más”, “optimízate”, “aprovecha mejor tu tiempo” no cae en terreno neutro.
Cae sobre cuerpos cansados.
Sobre sistemas nerviosos en alerta crónica.
Sobre personas que ya sienten que nunca hacen suficiente.
Por eso, incluso el autocuidado puede convertirse en una obligación más.
La trampa del “si no haces esto, no llegarás”
Hay una estructura común en muchos de estos discursos:
Si haces X cada día, entonces merecerás Y.
- Si te mueves cada día → serás creativo
- Si produces cada día → tendrás éxito
- Si te esfuerzas más que el resto → llegarás más lejos
El problema es que la vida no funciona así.
Y los cuerpos, mucho menos.
La creatividad no nace de la presión constante.
La claridad no surge del agotamiento.
La sostenibilidad personal —y colectiva— no se construye desde la exigencia permanente.
Se construye desde ritmos habitables.
Rendir sin descansar no es ambición: es supervivencia
Aquí conviene decir algo claro:
👉 Para rendir bien, hay que descansar bien.
👉 Para crear, hay que poder parar.
👉 Para sostener proyectos a largo plazo, hay que cuidar los sistemas humanos que los hacen posibles.
Cuando el descanso se convierte en un premio futuro (“ya descansaré cuando…”), lo que aparece no es compromiso, sino modo supervivencia.
Y desde ahí:
- Tomamos peores decisiones
- Confundimos aguantar con implicarnos
- Normalizamos vivir cansadas
- Perdemos la capacidad de escuchar señales tempranas
Esto no es un fallo individual.
Es un diseño cultural.
Sostenibilidad social también es cuestionar estos discursos
Cuando hablo de sostenibilidad social, no me refiero solo a políticas, indicadores o marcos ESG.
Hablo también de los mensajes que legitiman cómo vivimos y trabajamos.
Porque no hay transición ecológica posible si seguimos explotando los cuerpos.
No hay innovación real si solo se sostiene a base de alerta constante.
No hay impacto positivo si el coste invisible lo pagan las personas.
Diseñar sistemas sostenibles implica preguntarnos:
- ¿Este mensaje cuida o exige?
- ¿Amplía posibilidades o genera culpa?
- ¿Invita a escuchar el cuerpo o a silenciarlo?
Una propuesta distinta: pasar del “deber ser” al “poder habitar”
Quizá el cambio no esté en hacer más cosas bien.
Sino en soltar la promesa de que solo así llegaremos a algún sitio.
Tal vez la pregunta no sea:
“¿Qué más debería hacer?”
Sino:
“¿Qué necesito para sostenerme sin romperme?”
Desde ahí, el movimiento vuelve a ser disfrute.
El aprendizaje, curiosidad.
La creatividad, juego.
Y el descanso, un derecho.
Cierre
No todo mensaje inspirador es inocente.
Y no todo consejo que suena bien nos hace bien.
La sostenibilidad —también la personal y la cultural— empieza cuando dejamos de exigirnos desde la herida y empezamos a diseñar vidas que puedan sostenerse en el tiempo.
📌 La sostenibilidad es cuestionar los discursos que prometen éxito a costa de vivir en alerta.
Con cuidado y con estrategia,
Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad Social & ESG
