Las vacaciones terminan, el calendario se reactiva…
pero el cuerpo no entiende de lunes ni de propósitos de enero.
Después de un parón —aunque haya sido breve— el sistema nervioso necesita transiciones, no exigencias. Volver “a tope” no es productividad: muchas veces es desregulación.
Este comienzo de año quiero abordarlo desde otro lugar:
👉 autorregular antes de producir
👉 ritualizar antes de planificar
Desde hace unas semanas he incorporado algo muy sencillo a mi agenda:
cada semana elijo un gesto de autocuidado y marco con qué frecuencia he conseguido sostenerlo.
No para hacerlo perfecto, sino para hacerlo consciente.
Esta entrada nace de ahí.
1. Volver al ritmo no es acelerar
Enero suele venir cargado de mensajes implícitos: empezar fuerte, recuperar el ritmo, cumplir objetivos.
Pero el cuerpo funciona con otra lógica.
Cuando forzamos la vuelta, activamos estrés.
Cuando respetamos la transición, generamos seguridad.
La autorregulación no consiste en hacer menos por pereza, sino en hacer desde un sistema nervioso disponible, no en alerta constante.
2. Qué es un ritual (y qué no)
Un ritual no es una rutina rígida.
Tampoco es bienestar estético ni algo que “debería” hacerse.
Un ritual es:
- un gesto pequeño
- repetido con intención
- que envía una señal de seguridad al cuerpo
No busca resultados.
Busca presencia y continuidad.
3. El ritual de mi primera semana: encender una vela
La semana del 29 de diciembre al 4 de enero, mi único autocuidado fue este:
🕯️ encender una vela.
Nada más.
Un gesto sencillo, pero constante.
El fuego, la luz, el inicio y el cierre del día.
El cuerpo agradece lo previsible, lo suave, lo que no exige explicación.
A veces no necesitamos más herramientas, sino menos ruido.
4. 7 rituales sencillos para autorregularte en enero
No son para hacerlos todos.
Son para elegir uno.
- Encender una vela al empezar o terminar el día
- Respirar tres veces antes de abrir el correo
- Caminar 10 minutos sin móvil
- Beber algo caliente con atención
- Escribir una sola frase por la mañana: “Hoy mi cuerpo necesita…”
- Estirarte dos minutos antes de dormir
- Apagar pantallas 20 minutos antes de acostarte
La clave no es la perfección.
Es la repetición posible.
5. Cómo integrarlos sin convertirlos en obligación
- Elige uno por semana
- Observa la frecuencia, no el fallo
- Ajusta según tu energía real
- Suma nuevos rituales solo cuando el cuerpo lo pida
El autocuidado no debería convertirse en otra lista que cumplir.
Enero no tiene por qué ser un mes de empuje.
Puede ser un mes de reentrada amable.
Quizá este año no empieces con objetivos.
Quizá empieces con un gesto.
Y eso también es estrategia.
Con cuidado y con estrategia,
Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad Social & ESG
