Categoría: Propuestas ESG

Ideas aplicadas para enriquecer la dimensión social del enfoque ESG, con especial atención a lo emocional, relacional y corporal. Una visión regenerativa del impacto empresarial.

  • La transición verde no es neutra: cómo evitar que la sostenibilidad aumente la desigualdad

    La transición verde no es neutra: cómo evitar que la sostenibilidad aumente la desigualdad

    Durante mucho tiempo hemos hablado de la transición ecológica como si fuera, por definición, algo positivo para todas las personas. Reducir emisiones, descarbonizar la economía, transformar los sistemas energéticos y productivos parece —y es— imprescindible.

    Pero hay una pregunta que cada vez resuena con más fuerza:

    ¿para quién estamos diseñando la transición verde?

    La evidencia científica es clara: la transición ecológica no es socialmente neutra. Puede convertirse en una palanca de justicia social… o en un amplificador de desigualdades preexistentes. Todo depende del diseño, del ritmo y de cómo se reparten los costes y los beneficios.

    Cuando la transición verde aumenta la desigualdad

    Uno de los principales riesgos de las políticas climáticas mal diseñadas es su impacto regresivo. Medidas como los impuestos al carbono o los impuestos verdes suelen encarecer bienes básicos como la energía o el transporte. Si no existen mecanismos de compensación, estos costes pesan proporcionalmente más sobre los hogares con menos ingresos.

    No es que estas políticas sean erróneas en sí mismas. El problema aparece cuando se aplican sin redistribución, sin protección social y sin tener en cuenta las realidades materiales de las personas a las que afectan.

    Otro mecanismo clave es el acceso desigual a las tecnologías verdes. Placas solares, rehabilitación energética, movilidad eléctrica o electrodomésticos eficientes requieren una inversión inicial elevada. Cuando el ahorro y los beneficios de salud solo están disponibles para quienes pueden permitirse esa inversión, la transición corre el riesgo de convertirse en un nuevo privilegio.

    A esto se suma la dimensión territorial. Regiones dependientes de sectores intensivos en carbono pueden sufrir pérdidas de empleo, ingresos e identidad colectiva si no se acompañan con políticas de reconversión, formación y desarrollo alternativo. En entornos urbanos, algunas intervenciones ambientales han derivado incluso en procesos de green gentrification, donde las mejoras ambientales expulsan a la población más vulnerable.

    Cuando la transición verde reduce desigualdades

    La buena noticia es que este escenario no es inevitable. La investigación muestra que la transición puede ser socialmente beneficiosa cuando se diseña desde una lógica de transición justa.

    ¿Qué marca la diferencia?

    • Redistribución explícita: el reciclaje progresivo de los ingresos de impuestos verdes (por ejemplo, mediante transferencias directas o “dividendos climáticos”) puede neutralizar —e incluso revertir— los efectos regresivos.
    • Acceso equitativo a tecnologías: subvenciones bien dirigidas, programas públicos y modelos cooperativos permiten que los beneficios de la transición lleguen también a los hogares con menos recursos.
    • Protección y reconversión laboral: invertir en formación, empleo verde y alternativas económicas en territorios afectados reduce el rechazo social y fortalece la cohesión.
    • Participación real: cuando las comunidades participan en el diseño y la implementación de los proyectos, aumenta la aceptación social y se evitan soluciones desconectadas del contexto.

    En otras palabras, la transición funciona mejor cuando incorpora lo social desde el inicio, no como un parche posterior.

    El error de pensar la sostenibilidad solo desde lo técnico

    Uno de los grandes errores que seguimos cometiendo es tratar la sostenibilidad como un problema exclusivamente técnico o normativo. Cumplir con objetivos, indicadores y marcos legales es necesario, pero no suficiente.

    La transición ecológica es, ante todo, una transformación social. Afecta a cómo vivimos, trabajamos, nos movemos y nos relacionamos con el territorio. Ignorar esta dimensión no solo es injusto, sino también ineficaz: genera resistencias, desconfianza y bloqueos políticos.

    Por eso, cada vez más voces insisten en que no basta con “hacer la transición”. Hay que preguntarse cómo y con quién.

    Diseñar la transición para sostener la vida

    Si algo nos enseña la literatura reciente es que la transición verde magnifica las estructuras existentes. Allí donde hay desigualdad, tenderá a ampliarla si no se corrige. Allí donde hay cohesión, puede reforzarla.

    Diseñar políticas climáticas que cuiden a las personas no es una concesión ni un gesto moral: es una condición para que la transición sea viable, duradera y legítima.

    La pregunta clave para empresas, administraciones y organizaciones no debería ser solo cómo reducir emisiones, sino también:

    ¿qué impacto tendrá esto en la vida cotidiana de las personas?

    Porque una sostenibilidad que no cuida de quienes sostienen el sistema, difícilmente podrá sostenerse en el tiempo.


    Con cuidado y con estrategia,

    Nerea Liarte

    Cuidar también es estrategia

    Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad Social & ESG

  • Creatividad para un futuro sostenible: lo que HOPE nos recuerda y lo que podemos construir.

    Creatividad para un futuro sostenible: lo que HOPE nos recuerda y lo que podemos construir.

    En mi post de hoy hablaba de algo que llevo tiempo sintiendo:

    la sostenibilidad no avanza solo con cumplimiento normativo, reporting o marcos técnicos.

    La sostenibilidad avanza cuando creamos.

    Crear no en el sentido artístico, sino en el sentido profundo de imaginar escenarios posibles, conectar información dispersa, anticipar impactos y diseñar soluciones que no existían hace un año. O hace una semana.

    Y quizá por eso la docuserie HOPE me ha removido tanto.

    Porque, sin decirlo explícitamente, muestra algo esencial:

    👉 el futuro no se “cumple”, se construye.

    Y solo se construye desde una mezcla de evidencia científica, acción colectiva y creatividad estratégica.

    En los episodios se repite un mensaje que atraviesa todo:

    no basta con reducir daños; debemos activar posibilidades.

    Y siento que ese es el gran punto ciego de muchas organizaciones:

    se centran en evitar riesgos, pero no en generar futuro.

    Hoy quiero traer esta idea a tierra, enlazarla con lo que escribí esta mañana y ofrecer una hoja de ruta práctica —y valiente— para empresas y gobiernos.


    1. Sostenibilidad no es ejecutar: es crear.

    Decía ayer en LinkedIn que necesitamos algo más que aplicar el marco legal.

    Las empresas pueden cumplir todo lo que exige la ley… y aun así no mover nada esencial.

    Porque cumplir es lineal.

    Crear es transformador.

    La sostenibilidad es un proceso creativo:

    • crear estrategias que cuiden territorios y personas,
    • crear modelos de negocio que no devoren los recursos,
    • crear narrativas que unan y no fragmenten,
    • crear políticas que escuchen a quienes llevan años invisibilizados,
    • crear condiciones para que el futuro sea habitable.

    No hace falta ser pintor para ser creativo.

    Hace falta ser consciente.


    2. Lo que HOPE deja claro.

    La docuserie transmite tres ideas fundamentales que debemos traer a empresas y gobiernos:

    1. No es tarde, pero no sobra tiempo.

    Las palancas para cambiar el rumbo existen ya: regulación, tecnología, gobernanza, innovación social, educación.

    2. La acción colectiva funciona.

    Los ejemplos que muestra HOPE son el resultado de comunidades, instituciones, empresas y ciudadanía moviéndose en una misma dirección.

    3. La creatividad es una herramienta política y empresarial.

    Todos los proyectos transformadores que aparecen en pantalla nacen de una pregunta creativa:

    “¿Y si pudiéramos hacerlo de otra forma?”


    3. Hoja de ruta para empresas y gobiernos: de la transición a la transformación.

    Aquí propongo una hoja de ruta realista, pero ambiciosa.

    Una hoja que une ciencia, estrategia y humanidad.


    A. Diagnosticar con honestidad:

    1. Evaluar la madurez ESG más allá del “tick the box”.
    2. Identificar impactos reales, no solo los que quedan bien en memoria.
    3. Escuchar a comunidades afectadas, no solo a stakeholders con poder.

    Sin un diagnóstico honesto, todo se convierte en greenwashing.


    B. Invertir en creatividad estratégica:

    La creatividad debe ser una competencia ESG.

    No hablamos de campañas, sino de:

    • imaginar escenarios de transición justa;
    • rediseñar procesos para reducir impacto sin perder valor;
    • vincular talento, territorio y cultura;
    • conectar lo técnico con lo humano;
    • innovar en soluciones regenerativas.

    HOPE lo muestra clarísimo: la innovación climática y social nace de preguntas creativas, no de repetir lo de siempre.


    C. Proteger el largo plazo por encima del trimestre:

    Gobiernos y empresas deberían preguntarse:

    • ¿Qué coste tiene intervenir ahora?
    • ¿Y qué coste tendrá no haber prevenido dentro de 10 años?

    Como aprendí en psicología:

    la prevención siempre es más barata que la intervención.

    Lo mismo ocurre con el clima, la desigualdad o la salud mental organizacional.


    D. Integrar el bienestar humano en el corazón de la sostenibilidad:

    No podemos salvar el planeta descuidando a las personas.

    Esto implica:

    • políticas de empleo dignas,
    • vivienda accesible,
    • modelos inclusivos sin discriminación étnico-racial,
    • prevención de la pobreza energética,
    • territorios que no condenen a nadie a la segregación.

    La sostenibilidad social no es la “S” bonita del ESG.

    Es la base que sostiene todo lo demás.


    E. Crear alianzas vivas, no memorias que se olvidan:

    Las transformaciones reales surgen de consorcios, redes, universidades, empresas, ONGs y ciudadanía colaborando.

    HOPE lo evidencia en cada episodio:

    nadie cambia el mundo solo, pero todos podemos ser pieza clave de una solución colectiva.


    F. Medir lo que importa, no solo lo que es fácil medir:

    Hay impactos que no caben en un KPI pero que mueven la historia:

    • cambios de conciencia,
    • vínculos creados,
    • reducción del sufrimiento humano,
    • mejoras en cohesión social,
    • nuevas culturas organizacionales.

    Si no medimos lo humano, lo perdemos.

    Si lo perdemos, deja de haber sostenibilidad.


    4. En resumen: la sostenibilidad se construye, no se imita.

    Lo que HOPE me recuerda es que no basta con “cumplir”.

    Necesitamos imaginar, crear, arriesgar, conectar y sostener procesos que vayan más allá del mínimo legal.

    Las empresas tienen un poder inmenso.

    Los gobiernos también.

    Ambos pueden ser motores de regeneración, innovación y justicia social si se atreven a pensar más allá del Excel.

    La pregunta no es

    “¿estamos a tiempo?”,

    sino

    “¿qué queremos crear con el tiempo que nos queda?”

    Esa es la verdadera transformación.


    Con cuidado y con estrategia,

    Nerea Liarte

    🌀 Cuidar también es estrategia

    🎓 Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad & ESG

  • 3 claves para rediseñar la productividad y crear formas de trabajo sostenibles.

    3 claves para rediseñar la productividad y crear formas de trabajo sostenibles.

    Durante años, hablar de productividad en las organizaciones ha sido sinónimo de “hacer más en menos tiempo”. Sin embargo, hoy sabemos que ese modelo ha alcanzado su límite: ritmos acelerados, urgencia constante, multitarea crónica y un nivel de desgaste que termina erosionando no solo la salud de las personas, sino también la calidad del trabajo.

    La sostenibilidad social —la dimensión más olvidada del ESG— nos recuerda algo fundamental: no existen organizaciones sostenibles si los ritmos laborales no son compatibles con la vida.

    Y eso exige repensar cómo trabajamos, cómo nos organizamos y cómo regulamos nuestro tiempo.

    En esta entrada te comparto tres claves para avanzar hacia nuevas formas de trabajo sostenible, integrando evidencia, ejemplos y prácticas aplicables desde hoy.


    1. Slow productivity: trabajar mejor, no más.

    El término slow productivity no implica trabajar menos ni renunciar a los objetivos.

    Implica diseñar condiciones donde el trabajo pueda realizarse con foco, claridad y el ritmo adecuado para sostenerlo en el tiempo.

    La “urgencia crónica”, tan normalizada en muchas empresas, no es un indicador de compromiso.

    Es un indicador de desregulación colectiva.

    Cuando una organización funciona en estado de alerta permanente, aparecen patrones que ya consideramos parte inherente del trabajo, pero que no lo son:

    • Tareas urgentes que no lo eran hace 24 horas.
    • Reuniones diseñadas para apagar fuegos, no para tomar decisiones.
    • Fatiga cognitiva que deriva en errores evitables.
    • Dificultad para priorizar lo importante frente a lo inmediato.

    En cambio, la slow productivity plantea una idea sencilla pero transformadora:

    solo se produce bien desde un sistema nervioso regulado.

    Los estudios sobre rendimiento cognitivo son claros:

    La calidad del trabajo aumenta cuando reducimos el ruido, no cuando aumentamos la presión.

    Un ritmo más humano favorece:

    • una mejor memoria de trabajo
    • menos errores por saturación
    • más capacidad estratégica
    • mayor creatividad
    • decisiones más coherentes

    La eficiencia real no nace de hacer más, sino de poder pensar mejor.


    2. Ejemplos de empresas que ya están rediseñando el trabajo.

    Las nuevas formas de trabajo sostenible no son teoría.

    Ya hay organizaciones aplicándolas con impacto real.

    1. Buffer – semanas de trabajo “calmadas”.

    Implementaron semanas estructuradas sin reuniones salvo las imprescindibles.

    El resultado: más foco, menos agotamiento y mejor calidad en la entrega.

    2. Microsoft Japón – 4 días, misma productividad.

    La prueba piloto redujo horas, pero aumentó la productividad un 40 %.

    No por magia: por claridad, energía y mejor organización del tiempo.

    3. Dropbox – “Virtual First”.

    La empresa reorganizó toda su estructura para garantizar bloques de trabajo profundo y reuniones solo cuando son necesarias.

    Redujeron el “ruido” para dejar espacio a la concentración.

    4. Empresas nórdicas – “tiempo sin interrupciones”.

    Grandes compañías en Suecia y Dinamarca integran políticas de focus time obligatorio:

    dos horas sin correos ni mensajes.

    La concentración es un recurso estratégico.

    Estos ejemplos confirman algo que la neurociencia y la gestión ya venían indicando:

    📌 Un equipo con margen, presencia y energía rinde más que un equipo acelerado.


    3. Microcambios para aplicar en tu propio entorno.

    La sostenibilidad laboral no empieza con grandes transformaciones, sino con microdecisiones que cambian la calidad del día a día.

    Aquí tienes un conjunto de prácticas aplicables tanto si lideras un equipo como si trabajas en solo en tu departamento:

    🕊️ 1. Reuniones de 45 minutos + 5 minutos de pausa real.

    El descanso no es “tiempo perdido”, es regulación.

    Sin pausa, el sistema nervioso acumula tensión y pierde claridad.

    ⏳ 2. Bloques sin interrupciones.

    Reserva ventanas de 60–90 minutos para trabajar sin notificaciones.

    Un solo bloque profundo puede equivaler a 3 horas de trabajo fragmentado.

    📌 3. Priorizar en función de energía, no solo de urgencia.

    Hay tareas que requieren más presencia cognitiva y emocional.

    Hacerlas en tus mejores horas evita cansancio innecesario.

    🤝 4. Acordar “ritmos compartidos” con tu equipo.

    La productividad colectiva mejora cuando hay un entendimiento común sobre:

    • cuándo sí y cuándo no interrumpir
    • qué es realmente urgente
    • qué tiempos necesita cada tarea

    La regulación del equipo se vuelve más estable.

    🧠 5. Desnormalizar el “siempre disponible”.

    La disponibilidad continua es un hábito cultural, no una necesidad real.

    Poner límites es una forma avanzada de sostenibilidad personal y profesional.

    🌬️ 6. Revisar tu agenda desde el cuidado.

    Una pregunta sencilla para cada bloque de tiempo:

    “¿Qué sostengo yo aquí y qué me sostiene a mí?”

    Si la respuesta es que solo sostienes y nunca te sostiene… ahí hay un desequilibrio.


    Del ritmo individual al ritmo organizacional.

    Hablar de ritmos humanos no es “soft”, es estratégico.

    El estrés sostenido afecta:

    • la calidad del pensamiento,
    • la creatividad,
    • la toma de decisiones,
    • la empatía,
    • la capacidad para sostener conflicto,
    • la retención de talento.

    Un equipo regulado produce mejor, no solo se siente mejor.

    Sostenibilidad social significa integrar prácticas que permitan trabajar sin comprometer la salud, el cuerpo ni la energía de quienes hacen posible la organización.

    Las nuevas formas de trabajo que sostienen la vida parten de una premisa simple:

    No necesitamos trabajar más; necesitamos trabajar distinto.

    Con más pausa, más presencia y menos ruido.

    Porque cuidar los ritmos es cuidar a las personas.

    Y cuidar a las personas es cuidar la estrategia.


    Con cuidado y con estrategia,

    Nerea Liarte

    🌀 Cuidar también es estrategia

    🎓 Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad & ESG

  • Por qué pauso “Mi propuesta ESG” para enfocarme en mi propósito

    Por qué pauso “Mi propuesta ESG” para enfocarme en mi propósito

    Durante los últimos meses he estado compartiendo en este blog y en LinkedIn una serie muy especial para mí: Mi propuesta ESG para….

    He analizado cómo distintas empresas integran (o podrían integrar mejor) la sostenibilidad en su estrategia: desde el medio ambiente hasta lo social y la gobernanza.

    La experiencia ha sido valiosa.

    Me ha permitido entrenar la mirada crítica, profundizar en buenas prácticas del sector y abrir conversaciones preciosas con personas que, como yo, creen que otra forma de hacer empresa es posible.

    Pero hoy siento que necesito hacer una pausa.


    🌱 El sentido de una pausa consciente

    La sostenibilidad también tiene que ver con saber medir la energía que ponemos en cada cosa.

    Y lo cierto es que mi foco necesita volver a lo que me mueve de forma más profunda: mi propósito.

    Ese propósito es el corazón de Cuidar también es estrategia:

    • Transformar culturas laborales desde el cuidado.
    • Introducir la mirada del cuerpo y el sistema nervioso en entornos de trabajo.
    • Defender que la sostenibilidad social no es un añadido, sino la base que sostiene todo lo demás.

    Pausar esta serie no es un final, sino un giro. Un respiro para volver a enraizar mis palabras en lo que siento más mío.


    🌍 ESG: una herramienta valiosa, pero no suficiente

    El marco ESG (Environmental, Social and Governance) ha sido clave para avanzar en sostenibilidad en los últimos años.

    Gracias a él, muchas empresas se han visto obligadas a rendir cuentas en temas ambientales y de gobernanza.

    Pero creo que también se ha quedado corto en algo fundamental: las personas que sostienen esas organizaciones.

    Cuando hablamos de ESG, a menudo lo social se diluye en políticas de diversidad o proyectos puntuales.

    Lo que yo defiendo es que la sostenibilidad social necesita un lugar central:

    • Seguridad psicológica.
    • Regulación emocional en equipos.
    • Culturas que no premien el aguante, sino la salud y el cuidado.

    Eso es lo que quiero seguir explorando aquí, en este blog.


    🤝 Hacia dónde quiero caminar

    Este espacio será, a partir de ahora, un lugar para:

    • Compartir herramientas prácticas para crear culturas laborales más humanas.
    • Divulgar sobre trauma, teoría polivagal y sostenibilidad social aplicados al trabajo.
    • Ofrecer reflexiones que inviten a repensar qué significa cuidar en contextos organizacionales.

    Seguiré hablando de sostenibilidad, pero desde un ángulo distinto: más encarnado, más humano, más conectado con la experiencia real de las personas.

    Porque cuidar también es estrategia.

    Y porque creo firmemente que el futuro del trabajo necesita menos métricas cosméticas y más culturas que sostengan de verdad.


    🌟 Conclusión

    Esta pausa en la serie Mi propuesta ESG para… no es un adiós.

    Quizá en el futuro vuelva con nuevas entregas, cuando sienta que es el momento adecuado.

    Hoy, en cambio, quiero abrir un nuevo ciclo de escritura y de conversación en torno a lo que me apasiona: cómo el cuidado puede transformar la forma en que trabajamos, lideramos y habitamos las organizaciones.

    💬 Y me encantaría saber:

    ¿Qué temas sobre cuidado, trabajo y sostenibilidad social te gustaría que exploremos en este espacio en los próximos meses?


    💡 Esta semana os anuncio un regalo en mi newsletter Liarte al cambio.

    👉 Puedes suscribirte en LinkedIn para recibirla cada jueves.


    Con cuidado y con estrategia,

    Nerea Liarte

    🌀 Cuidar también es estrategia

    🎓 Psicóloga | Comunicación en Sostenibilidad & ESG

  • 🐾 Mi Propuesta ESG para… Iskaypet

    🐾 Mi Propuesta ESG para… Iskaypet

    Bienestar animal, sostenibilidad emocional y cultura con propósito

    Hay marcas que una admira.
    Y hay otras que una sencillamente ama.

    Desde hace tiempo, Iskaypet me inspira profundamente.
    Lo que hacen, cómo lo hacen y desde dónde lo comunican conecta directamente con lo que más me mueve:
    el bienestar de los animales, el cuidado de las personas y la sostenibilidad social con alma.

    Por eso, en este nuevo capítulo de Mi Propuesta ESG para…, no vengo a señalar fallos.
    Vengo a reconocer lo que ya hacen bien y a sumar mi mirada, como psicóloga especializada en sostenibilidad social, trauma y cultura organizacional.

    Una mirada que cree, profundamente, que
    👉 cuidar también es estrategia.


    🌱 Lo que ya están haciendo (y que ojalá muchas replicaran)

    💚 Desde la Fundación Kiwoko hasta sus programas de voluntariado con protectoras,
    Iskaypet tiene una base ética y emocional que va más allá del marketing:

    • Programas reales de adopción y tenencia responsable
    • Formación técnica y emocional para su equipo veterinario y de tienda
    • Campañas de concienciación con un lenguaje cercano, claro y empático
    • Una cultura organizacional premiada por su compromiso con el bienestar (Top Wellbeing Company 2025)

    Todo esto no es postureo. Es coherencia. Y se nota.


    🧠 ¿Y si damos un paso más?

    Inspirada por todo lo que ya existe, aquí van algunas ideas para seguir consolidando un enfoque ESG integral y diferencial.

    🌿 E – Medioambiente

    • Formación en sostenibilidad emocional y ambiental para los equipos.
    • Medición del impacto ecológico de servicios clínicos y venta minorista.
    • Red de proveedores responsables con criterios ESG en producto y packaging.

    💛 S – Social

    • Programas de regulación emocional y autocuidado para el equipo (con base en Teoría Polivagal y enfoque trauma-informed).
    • Acompañamiento en duelo animal tanto para personas clientes como para quienes lo viven desde dentro.
    • Dinámicas sencillas de conexión cuerpo–mente en el entorno laboral.

    📢 G – Gobernanza

    • KPIs emocionales: indicadores de regulación, pertenencia, cohesión y seguridad interna.
    • Espacios participativos entre marcas del grupo (Kiwoko, Tiendanimal, Kivet…).
    • Comunicación interna ética, clara y somática: no solo transmitir, sino sostener.

    🫂 Cuidar a quien cuida

    Trabajar con animales implica entrega emocional.
    Vínculo. Presencia. Escucha constante.
    Y eso, aunque hermoso, puede agotar si no hay espacios para sostenerse.

    💡 ¿Y si formamos a líderes que sepan corregular?
    ¿Y si el liderazgo en bienestar empieza por el cuerpo?

    Una empresa que cuida animales no puede dejar atrás a quienes los cuidan cada día.
    No como recurso humano, sino como personas con historias, sensibilidad y ritmo.


    📖 Contar para transformar

    Iskaypet tiene una cultura interna valiosa, y creo que compartirla puede ser parte de su legado.
    Imagina:

    • Testimonios del equipo sobre lo que significa cuidar en su día a día
    • Voces de personas que adoptan y encuentran una segunda oportunidad
    • Historias que conecten propósito, emoción y sostenibilidad

    🎙 Porque lo que no se cuenta, se pierde. Y lo que se comparte, transforma.


    Porque sí:
    👉 Cuidar también es estrategia.
    Y aquí, ya lo están demostrando con hechos, no solo con palabras.

  • 🏡 Mi propuesta ESG para… Airbnb

    🏡 Mi propuesta ESG para… Airbnb

    Turismo sostenible, hospitalidad consciente y el arte de cuidar también al viajar


    🌍 ¿Qué pasaría si Airbnb no solo ofreciera alojamientos, sino también experiencias de cuidado?

    Vivir en una ciudad como Madrid siendo residente puede ser asfixiante.
    El turismo masivo transforma barrios en escaparates, encarece la vivienda y vuelve invisibles a quienes los habitan.

    Airbnb forma parte de ese ecosistema, pero también tiene potencial para ser parte de la solución.

    Por eso, en esta entrega de Mi propuesta ESG para…, me pregunto:

    ¿Puede Airbnb convertirse en un modelo de hospitalidad consciente, sostenible y humana?


    🌿 Lo que ya valoro de Airbnb

    Airbnb ha dado pasos positivos, sobre todo en lo medioambiental:

    • Se ha comprometido con el objetivo net-zero para 2030 y ha reducido un 17 % sus emisiones corporativas entre 2019 y 2022【fuente】.
    • En entornos rurales, muchos hosts apuestan por alojamientos sostenibles: reciclaje, arquitectura integrada, consumo consciente.
    • Algunos espacios son auténticos refugios: promueven el descanso, la conexión con la naturaleza y un turismo más lento.

    Como huésped, he vivido esa experiencia.
    Como psicóloga, sé lo necesario que es ese tipo de entorno para el autocuidado.

    Pero también soy residente de una gran ciudad.


    🏙️ ¿Y en las ciudades?

    En Madrid, muchos barrios han sido transformados —y no precisamente para mejor.

    • Airbnb se ha vinculado a fenómenos de gentrificación, expulsión vecinal y turistificación extrema.
    • El alquiler sube. Las comunidades se fragmentan. Los espacios comunes dejan de serlo.
    • La relación entre visitantes y vecinos se vuelve impersonal, a veces hostil.

    No basta con sostenibilidad ambiental.
    La sostenibilidad social necesita nuevas estrategias: más escucha, más regulación, más cuerpo y comunidad.


    💡 Mi propuesta ESG para Airbnb

    1. Certificación ESG para hosts

    Criterios ambientales, pero también sociales:

    • Diversidad, accesibilidad, respeto al vecindario
    • Buenas condiciones laborales para personal de limpieza o mantenimiento
    • Espacios que promuevan el descanso real y el vínculo cultural

    2. Formación en hospitalidad consciente

    Para que los anfitriones:

    • Comprendan el impacto emocional y social del turismo
    • Fomenten relaciones más humanas
    • Ofrezcan estancias respetuosas con el entorno físico y simbólico

    3. Turismo lento y autocuidado como valor

    Promocionar espacios que:

    • Ofrezcan silencio, rituales de descanso, arte local
    • Estén pensados para reconectar cuerpo y mente, no solo para “ver cosas”

    4. Regulación ética en ciudades tensionadas

    • Apoyo a alquiler compartido frente a viviendas completas
    • Colaboración con gobiernos y comunidades para definir límites
    • Redistribución de beneficios en forma de fondos vecinales o proyectos comunitarios

    5. Salud mental como parte de la experiencia

    • Espacios sin ruido visual ni digital
    • Acceso a experiencias meditativas, artísticas o terapéuticas
    • Información clara para que la estancia sea emocionalmente segura

    🧭 Porque cuidar también es estrategia

    Esta propuesta parte de una convicción profunda:

    Viajar también puede ser un acto de autocuidado. Y alojar, un acto de hospitalidad consciente.

    Airbnb tiene la oportunidad de ser más que una plataforma de alojamiento.
    Puede ser una red de hogares temporales que respetan, integran y cuidan.

    Y eso también es sostenibilidad.


    📚 Recursos y lecturas relacionadas


    📢 ¿Te resuena?

    ¿Has vivido un Airbnb que te hiciera sentir cuidada?
    ¿Crees que el turismo puede tener alma?

    Te leo aquí o en LinkedIn.
    Y recuerda: Cuidar también es estrategia.

  • 🎭 Mi propuesta ESG para… Teatros del Canal

    🎭 Mi propuesta ESG para… Teatros del Canal

    Una mirada desde la sostenibilidad social, la cultura y el cuidado

    El teatro siempre ha sido un espejo…
    Pero, ¿y si también fuera un refugio? ¿Una herramienta de reparación? ¿Una casa para todas las voces?

    En este nuevo capítulo de “Mi propuesta ESG para…”, comparto una serie de ideas para que teatros públicos como los Teatros del Canal avancen hacia una sostenibilidad social real, con acciones concretas inspiradas en la psicología, la cultura y la justicia social.


    ✨ Todo empezó en la Sala Negra…

    Primero me senté con Beta Pública.
    Luego vino Sydney Dance Company en la Sala Roja.
    Y más tarde, la poesía coreográfica de Antonio Ruz en la Sala Verde.

    Ahí me enamoré de Teatros del Canal.
    Pero también me surgió una inquietud:

    ¿Dónde está la danza en la toma de decisiones?
    ¿Cómo se reparte la representación entre lenguajes escénicos?


    💭 Porque la sostenibilidad también es cultural

    La dirección artística está formada solo por profesionales del teatro. Y aunque muchas de sus propuestas me conmueven, no dejo de preguntarme:

    • 🩰 ¿Quién cuida la diversidad escénica?
    • 🎶 ¿Qué espacios tienen la danza o el movimiento en la programación y en la gobernanza?

    La sostenibilidad no es solo medioambiental.
    También es simbólica, relacional, emocional, artística.


    🌟 Lo que ya están haciendo bien

    ✅ El ciclo Madrid en Danza
    ✅ El Centro Coreográfico Canal
    ✅ Diversidad de públicos y estilos
    Accesibilidad física
    ✅ Compañías artísticamente potentes

    Pero… ¿y si integramos una perspectiva ESG más clara y humana?


    🧭 Una mirada ESG con alma

    E – Ambiental

    • Medición del impacto de producciones
    • Escenografías reutilizables
    • Alianzas con compañías sostenibles

    S – Social

    • Bienestar emocional de públicos y artistas
    • Visibilidad de cuerpos diversos
    • Accesibilidad sensorial y económica

    G – Gobernanza

    • Participación comunitaria
    • Inclusión de perfiles de danza en decisiones
    • Transparencia y ética en criterios curatoriales

    💡 Un laboratorio de co-creación emocional

    Imagina un espacio donde crear desde el cuerpo, el vínculo y la emoción.
    Un lugar para estudiantes de danza, colectivos vulnerabilizados y profesionales del movimiento.

    Allí se crearían piezas que exploren emociones sociales:
    miedo, duelo, cuidado, comunidad…

    Una propuesta para el Centro Coreográfico Canal que integre arte y transformación social.


    🎯 Otras acciones posibles

    🎟️ Acceso justo y diverso
    👩‍🎨 Voces que aún faltan
    🎭 Teatro como intervención social
    📢 Gobernanza participativa

    Porque un teatro público puede ser mucho más que programación.
    Puede ser hogar, abrazo, cambio.


    💫 Un teatro vivo, un teatro que cuida

    ¿Y si el arte también cuidara a quienes no tienen butaca asegurada?

    Este es el segundo capítulo de mi sección:
    🌱 Mi propuesta ESG para…
    📌 Una empresa al mes. Un enfoque con alma.
    Desde la sostenibilidad social, con raíces en la psicología, el arte y la justicia.


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    ¿Qué te ha parecido esta propuesta?
    ¿Conoces otros espacios culturales que estén trabajando desde esta mirada?

    Te leo.


    Cuidar también es estrategia.

  • Mi propuesta ESG para RESA

    Mi propuesta ESG para RESA

    Hace unos meses, mientras trabajaba en una residencia de estudiantes, empecé a imaginar:

    ¿Y si este espacio pudiera ser más humano, más verde, más cercano?

    Así nació mi primer plan ESG.
    No tenía formación específica aún, pero sí una convicción profunda:
    las organizaciones pueden cuidar de las personas, no solo de los números.

    Desde entonces, me he formado, he investigado y he soñado con una sostenibilidad social real.
    Y hoy, esta propuesta inaugura una nueva sección en mi blog:

    📌 “Mi propuesta ESG para…”

    Cada mes, una empresa.
    Una mirada con enfoque humano, creativo y transformador.

    Empiezo por RESA, porque fue ahí donde descubrí que esto me apasiona.

    💡 Ojalá inspire a más personas a creer en un mundo empresarial con alma.


    📎 Accede al post completo con el PDF aquí:

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    🧠 ¿Qué opinas de esta propuesta?

    💬 ¿Qué empresa te gustaría que analizara la próxima vez?


    Cuidar también es estrategia.